Fue mi padre el que despertó en mi la afición por la fotografía, Él con su maquina de bakelita, un mecanismo de lo más simple y película de papel en formato 120, fue el que me enseño, que no era tan importante lo buena que fuese la cámara, como la capacidad del fotógrafo para “ver” la fotografía.
Mi querido Divino, me gusta mucho la foto de una afrodita en su juventud y esplendor, pero también me gustaría ver como plasmarías una afrodita en su madurez.
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ResponderEliminarI could tell how much efforts you've taken on it.
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Mi querido Divino, me gusta mucho la foto de una afrodita en su juventud y esplendor, pero también me gustaría ver como plasmarías una afrodita en su madurez.
ResponderEliminarBesos