Fue mi padre el que despertó en mi la afición por la fotografía, Él con su maquina de bakelita, un mecanismo de lo más simple y película de papel en formato 120, fue el que me enseño, que no era tan importante lo buena que fuese la cámara, como la capacidad del fotógrafo para “ver” la fotografía.
Conversión realizada con el Programa RedBlue3D a partir de una sola imagen. Ver con gafas 3D Anaglifo-estereoscopicas Rojo-Azul. La conversión a partir de una sola imagen no genera un 3D "real" ya que se tiene que simular la distancia entre los ojos mediante algoritmos matemáticos. En esta entrada he escogido diferentes tipos de imágenes para que se pueda apreciar la diferencia de profundidad dependiendo del tipo de imagen y del objetivo empleado en la fotografía original.