Fue mi padre el que despertó en mi la afición por la fotografía, Él con su maquina de bakelita, un mecanismo de lo más simple y película de papel en formato 120, fue el que me enseño, que no era tan importante lo buena que fuese la cámara, como la capacidad del fotógrafo para “ver” la fotografía.
Muy lindo el lugar y muy buenas fotos te felicito por esta tanda nueva
ResponderEliminarFoto 13 - tan simple y elegante a la vez... no necesita ningun elemento, por si sola habla.
ResponderEliminarComo casi siempre el merito era estar allí y no estar dormido. La naturaleza es uno de los regalos gratuitos de la vida. Saludos
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