Fue mi padre el que despertó en mi la afición por la fotografía, Él con su maquina de bakelita, un mecanismo de lo más simple y película de papel en formato 120, fue el que me enseño, que no era tan importante lo buena que fuese la cámara, como la capacidad del fotógrafo para “ver” la fotografía.
Genial la darrera composició, Vicents.
ResponderEliminarParte del merito hay que dárselo al Programa Microsoft ICE que permite crear estas composiciones que el "menda" imagina.
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